¿Qué nos pasa en Asturias?

Se viene hablando estos últimos días, incluso estos últimos meses de la posibilidad de que el Sr. Álvarez-Cascos encabece la lista electoral para los próximos comicios autonómicos, y la citada situación está generando un descontrol interno que no hace más que seguir afirmando, a los que así lo pretenden, el desgobierno de nuestro Partido.

En un partido presidencialista como el nuestro, entiendo que la bicefalia del poder en el seno del mismo no es buena. En Asturias ya vivimos una situación que degeneró en su momento en la aparición de las URAS (escisión del partido fundada por quien en ese momento ostentaba el cargo de Presidente del Principado de Asturias, que no del partido) y que nos condenó a la imposibilidad de poder volver a optar a la Presidencia de la Comunidad Autónoma. Grave error en ese momento que conllevó la desestructuración interna del partido y por ende, la pérdida de la Presidencia en la siguiente cita electoral, y ya van tres y esperemos que no lleguemos a la cuarta.

Somos incapaces desde entonces de mostrarnos hacia fuera como un partido unido y fuerte, capaz de hacer frente y solucionar (en la medida de las posibilidades que se presenten) aquellos problemas que más preocupan a la sociedad en estos tiempos difíciles, y sólo nos preocupa, o les preocupa a aquellos que ostentan cargos públicos o de representación, que su porción de la tarta (que por cierto es muy dulce) no se reparta.

Sinceramente, tal como están hoy día las cuestiones de toda índole en este nuestro país (cada vez más desunido y menos solidario) a mí no me gusta, o al menos no me satisface plenamente la opción del Sr. Cascos, aunque también he de decir que, de llevarse a efecto, sería, probablemente la solución menos mala. Y eso porque los que están ahora mismo al frente del Partido y nos representan en las Instituciones asturianas han sido incapaces de ganar ninguna de las tres últimas citas electorales, y creo, por tanto, que su ciclo ha terminado. Deberían dejar el camino libre a nuevas ideas y personas, sin interferir, pues ya ha quedado claro que su proyecto o las personas que lo encarnan no encajan con los que debemos otorgarles la confianza.

Como bien dice nuestra denominación, DEMOCRACIA Y LIBERTAD, debería optarse de una vez por todas por un sistema de elección de los candidatos que fuera demócrata y libre, y la única forma de que eso ocurra sería con la opción, ya defendida, de cada militante un voto. Lo demás son puras especulaciones. En nuestro último Congreso Regional se planteó y se plantó cara a la actual Junta con la presentación de una candidatura alternativa en la persona de D. Juan Morales, que sorpresivamente para algunos, obtuvo el respaldo de un 38% de los compromisarios. De haber sido otro el sistema de representación congresual y del voto, estoy en la absoluta convicción de que hubiera ganado. Hoy de nada sirve lamentarnos, nuestro candidato alternativo se ha ido del Partido, ha optado por la línea de los partidos que se presentan como independientes al electorado, y ya ha sido elegido como cabeza de cartel para las elecciones autonómicas. ¡Que tengas suerte amigo Juan!

Pero nuestra lucha sigue aquí, y a pesar de lo anterior comentado sobre el Sr. Morales, al que en aquel momento después de conocerse el resultado del Congreso, nadie llamó para buscar la unidad del Partido y se le defenestró como al árbol caído, ahora, por parte de la Dirección Regional se enarbola, como la principal cuestión antes de la designación del candidato, la de que nadie sobra en el partido, que todos estamos para sumar y no para restar, y que si finalmente el elegido es el Sr. Cascos, nadie debe preocuparse pues no habrá vendetta ni represalias por hechos del pasado.

Si ya antes de elegir a quien será o debería ser nuestro próximo Presidente del Principado ya estamos así, que no ocurrirá cuando, por ejemplo, pudiera darse el caso de no ganar las próximas elecciones, o de aún ganándolas, haya que efectuar nombramientos.

El Partido necesita un cambio de rumbo, a nivel nacional el Capitán del gran barco en el que vamos montados y navegamos (unos en mejores camarotes que otros, e incluso algunos viajamos en la sala de máquinas) ha perdido el rumbo, su carta de navegación se ha debido perder o se la han cambiado y no vamos por buen camino. Y si lo trasladamos a Asturias, en el tajo que les corresponde a los actuales dirigentes dentro del inmenso barco, todos quieren ocupar puesto de mando pero nadie se hace cargo de ejecutar orden alguna. Gran desorden.

En fin, seguimos a la deriva, sin rumbo, amenaza en el horizonte un gran temporal, y de no virar a babor o estribor, nos veremos inmersos en una gran tormenta que generará y traerá consigo áreas de gran arbolada que nuestro barco, altamente deteriorado y no reparado creo que será imposible de soportar.

FIRMA Portavoz Nacional de la plataforma Democracia y Libertad en el PP

Anuncios

Comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s